Tecnologías forestales comunitarias: Un informe interino de Smart Forests

Tecnologías forestales comunitarias: Un informe interino de Smart Forests

Propuestas de tecnologías forestales

Las siguientes recomendaciones en materia de investigación y políticas ofrecen estrategias que permiten diseñar, aplicar y apoyar eficazmente los enfoques comunitarios de las tecnologías forestales inteligentes. Consideramos cómo las tecnologías forestales inteligentes pueden ser más equitativas a través de un diseño, uso, soporte y financiación sostenibles. Proponemos formas de ir más allá de las tecnologías digitales y adoptar una pluralidad de técnicas y tecnologías forestales, incluidas las analógicas, ancestrales y ecológicas.

Estas recomendaciones se han extraído de nuestras entrevistas e investigaciones con las comunidades de los estudios de caso, junto con nuestras revisiones de la literatura, las prácticas, las tecnologías y las políticas existentes. Nuestra intención es redactar sugerencias que sean relevantes para una amplia gama de actores en el campo de las tecnologías forestales, incluyendo comunidades, OSCs, público, ONGs, financiadores, tecnólogos, actores de la industria, investigadores y diseñadores de políticas públicas.

1. Pluralizar vinculaciones con las tecnologías forestales para integrar el conocimiento comunitario

Nuestra investigación indica la necesidad de que las tecnologías -digitales y de otro tipo- operen junto a otras formas de conocer y habitar los bosques. Estas tecnologías no deben considerarse meros reflejos digitales "objetivos" de los ecosistemas. Por el contrario, deberían utilizarse como herramientas que complementen el conocimiento y la experiencia medioambientales, contribuyendo a las formas existentes de percibir y habitar los bosques y complejizándolas.

Las tecnologías forestales digitales corren el riesgo de eclipsar las formas comunitarias de conocimiento y reducir los complejos mundos forestales a observaciones cartográficas remotas o a datos monetizables sobre carbono o especies. Esto podría llevar a descuidar otras especies, culturas, historias y funciones ecológicas menos detectables. Las generaciones mayores pueden ser especialmente vulnerables, ya que suelen estar menos comprometidas con las infraestructuras digitales, por lo que es más probable que se pasen por alto sus perspectivas.

Las iniciativas tecnológicas forestales comunitarias deberían trabajar conscientemente para incorporar conocimientos ancestrales y locales, así como diferentes perspectivas sociopolíticas, en el diseño y despliegue de tecnologías. Con el fin de pluralizar las formas de conocer y habitar los mundos forestales inteligentes, recomendamos integrar métodos digitales, analógicos y ancestrales a la hora de trabajar con tecnologías forestales dirigidas por la comunidad.

Por ejemplo, durante nuestras escuelas de campo en Uttarakhand, investigadores y participantes combinaron la cartografía participativa en papel de los territorios de las aldeas con la cartografía con GPS. Los participantes también utilizaron imágenes de vídeo para narrar las experiencias de la comunidad sobre el terreno y complejizar la narración producida por las imágenes de drones. Mientras tanto, durante las escuelas de campo de Ecodorp Boekel, los investigadores construyeron una instalación interactiva en la que se escaneaban códigos QR de forma lúdica para estimular las conversaciones de la comunidad sobre la biodiversidad. Estas conversaciones pusieron de relieve la importancia de reconocer los sesgos en el diseño de la tecnología y los datos.

La comprensión y las experiencias de los mundos forestales pueden pluralizarse fomentando colaboraciones interdisciplinares y experimentales. Por ejemplo, en Chile, artistas y científicos trabajaron juntos para elaborar narraciones sobre el fuego que influyeron creativamente en los debates y las ideas para los planes y redes comunitarios de prevención de incendios. Al incorporar compromisos culturales con el fuego, es posible que se redacten planes de educación y prevención más conectados y viables. Además, algunas Escuelas de Campo de Smart Forests fomentaron la "imaginación moral", que implica considerar los retos medioambientales desde la perspectiva de los antepasados, las generaciones futuras y las entidades "más-que-humanas", complejizando así las narrativas tecnológicas centradas en objetivos más "en tiempo real".

2. Garantizar que las tecnologías forestales sean accesibles y se distribuyan a múltiples miembros de la comunidad al tiempo que se abordan las limitaciones de recursos dentro de estas

Para garantizar que las tecnologías forestales inteligentes estén efectivamente dirigidas por la comunidad, es esencial que sean accesibles y se distribuyan entre múltiples miembros de la comunidad. Como se señala en este informe, la introducción de tecnologías forestales inteligentes puede modificar o perpetuar las desigualdades, incluidas, entre otras, las de género, clase, educación, etnia, raza, religión y dinámica generacional. Por esta razón, la distribución equitativa y la accesibilidad son cruciales para fomentar una vinculación justa con la tecnología tanto dentro de las comunidades como entre ellas.

La accesibilidad puede facilitarse mediante una serie de recursos a diferentes niveles de gobernanza. Es importante proporcionar no sólo el equipo necesario, sino también educación y formación sobre tecnologías, privacidad, procesamiento y almacenamiento de datos. Este enfoque garantiza que las comunidades no sean tratadas simplemente como fuentes de datos. Los líderes comunitarios y los colaboradores también deberían enmarcar cuidadosamente las tecnologías forestales inteligentes de forma que se haga hincapié en su relevancia dentro de estructuras y entornos más amplios, como el área de los derechos sobre la tierra, los medios de subsistencia o la prevención de incendios.

Las comunidades también deberían reconocer que no siempre se necesita tecnología de punta para generar datos forestales eficaces. Por ejemplo, en todos los estudios de caso hemos observado que tecnologías como los dispositivos GPS, los drones y los teléfonos inteligentes son asequibles, fáciles de usar y relativamente poco tecnológicos. Estos dispositivos y prácticas pueden facilitar la organización comunitaria de incendios forestales, la cartografía participativa, la cartografía de la biodiversidad y las patrullas forestales.

Por último, los diseñadores de políticas públicas podrían plantearse establecer normas para que las tecnologías forestales digitales sean "inclusivas por diseño", fomentando y garantizando la accesibilidad de las personas analfabetas. También deberían tener en cuenta las limitaciones de recursos para que las tecnologías sean asequibles para los grupos comunitarios.

3. Fomentar el co-diseño de diversas tecnologías forestales

Para crear tecnologías forestales que sean útiles y utilizables por las comunidades, los investigadores y tecnólogos deben perseguir el co-diseño junto a las comunidades. Las herramientas e infraestructuras digitales creadas por, para y junto a las comunidades pueden fortalecer a las comunidades, aumentar el impacto de las organizaciones comunitarias y promover sistemas tecnológicos diversos y sostenibles.

Nuestra investigación con la ecoaldea neerlandesa Ecodorp Boekel demostró cómo los laboratorios vivientes pueden ofrecer a las comunidades la oportunidad de contribuir al diseño tecnológico. Las comunidades pueden probar tecnologías in situ y enviar comentarios continuos para identificar intervenciones útiles en una fase temprana del proceso de desarrollo tecnológico.

Del mismo modo, durante las Escuelas de Campo de arte-ciencia en Chile, descubrimos que se materializaba una comprensión más exhaustiva de los entornos y los incendios forestales a través de múltiples perspectivas, conocimientos y prácticas. Para conectar con estas experiencias y basarse en ellas, los tecnólogos e investigadores deben generar preguntas de investigación que se ajusten a los intereses de investigación de los miembros de la comunidad, garantizando al mismo tiempo que sus métodos sean dialógicos y continuos, situando las preocupaciones e intereses de la comunidad en el centro de los procesos de desarrollo e implementación.

4. Movilizar las tecnologías adecuadas para conectar y reforzar las redes

Las tecnologías forestales inteligentes tienen repercusiones políticas más amplias, pues median y modulan la interacción de las comunidades con los estados, las empresas privadas de tecnología y las redes más amplias. Nuestra investigación sugirió que las tecnologías podrían utilizarse para unir múltiples componentes del monitoreo y gestión medioambiental, de modo que la biodiversidad, el cambio climático, la escasez de agua y los peligros medioambientales se entiendan como parte de sistemas interconectados.

También descubrimos que las tecnologías pueden utilizarse para compartir recursos y fomentar la educación y la comunicación medioambientales. En el caso de la prevención de incendios forestales, la educación podría ayudar a reducir estos peligros, ya que los seres humanos son los causantes de la mayoría de estos incidentes. En este sentido, los aspectos culturales de las tecnologías son fundamentales para su desarrollo, aplicación y mantenimiento.

5. Garantizar que la financiación, investigación y regulación de la tecnología forestal comunitaria sea contextualizada al territorio, ética y sostenible

Deberían establecerse relaciones éticas y sostenibles entre las comunidades, los financiadores y los investigadores que trabajan con tecnologías forestales inteligentes. Los organismos de apoyo externos, como fundaciones y ONGs, deberían ofrecer a las comunidades financiación, formación e involucramiento contextualizados, sostenibles y a largo plazo. Por ejemplo, la ONG indonesia KKI Warsi se ha comprometido a largo plazo con la comunidad de Bujang Raba. KKI Warsi ofrece formación a los miembros de la comunidad y los miembros del equipo de campo viven junto a la comunidad durante períodos más largos. Del mismo modo, investigadores jurídicos han trabajado junto a las comunidades van gujjar de Uttarakhand durante una década. En Chile, las fundaciones de conservación apoyan y pueden ser los lugares de creación de redes comunitarias para abordar la conservación, la gestión de la tierra y la prevención de incendios forestales, entre otras prácticas. Este apoyo e investigación continuos, lentos y sostenidos contribuyen a generar confianza y a garantizar que los objetivos externos estén en consonancia con los intereses de la comunidad.

Los organismos de apoyo externo también deberían tener en cuenta las posibles consecuencias imprevistas de intervenir en iniciativas comunitarias, como las repercusiones en regiones más amplias. Los financiadores deberían evitar perpetuar el acceso desigual a las tecnologías, profundizando las desigualdades regionales existentes al financiar repetidamente iniciativas emblemáticas. En su lugar, los financiadores podrían tratar de mejorar la colaboración entre comunidades y considerar la financiación de iniciativas comunitarias menos conocidas.

A la hora de probar nuevas tecnologías, los organismos externos deben dar prioridad a la reciprocidad y al reparto de beneficios, por ejemplo, escuchando y respondiendo a las prioridades de la comunidad, tales como los medios de subsistencia, las oportunidades educativas y el compromiso medioambiental. Los organismos de apoyo externos deben considerar cómo las tecnologías pueden sostener el funcionamiento diario de las comunidades y los medios de vida locales, como la agricultura y el monitoreo de los bosques.

Los investigadores, tecnólogos y financiadores de iniciativas forestales inteligentes dirigidas por la comunidad deben estar abiertos a la posibilidad de que los experimentos fracasen. Para que las tecnologías comunitarias se desarrollen eficazmente, las prácticas de innovación deben estar conectadas con las relaciones sociopolíticas. Las comunidades también deberían sentirse capaces de compartir prácticas (auto)críticas, incertidumbres y problemas existentes en relación con la investigación y la innovación en bancos de pruebas, sin la amenaza de que se les retire la financiación.

6. Facilitar lacolaboración interdisciplinar y de múltiples actores en torno al uso de tecnologías forestales en varios niveles de gobernanza

Las comunidades deben participar en la toma de decisiones sobre tecnologías forestales inteligentes no sólo a nivel local, sino también nacional. Esto permite un compromiso más equitativo y permite a las comunidades educar al estado, ya que a menudo son las que más conocen sus territorios y están informadas sobre formas eficaces de observar el cambio medioambiental, gestionar los bosques y responder a los peligros.

Nuestra investigación en Chile, en particular, sugirió que las organizaciones y sectores no estatales, incluidas las universidades, fundaciones y ONGs, podrían desempeñar un papel importante en la ampliación y mejora de los componentes educativos y preventivos del conocimiento y la capacidad de respuesta a los incendios forestales. Los miembros de la comunidad y los participantes de la Escuela de Campo también sugirieron que las universidades podrían ser más centrales a la hora de facilitar observaciones dialogantes y orientadas a los ciudadanos, apoyando al tiempo  las redes comunitarias y sus observaciones medioambientales.

Por último, los participantes y entrevistados señalaron que los ministerios chilenos podrían estar más unidos para entender los problemas medioambientales en su complejidad, en lugar de hacerlo sobre la base de una única cuestión. Estas colaboraciones de múltiples actores pueden facilitarse mediante mecanismos participativos como talleres o escuelas de campo, que reúnan a participantes de diversas escalas de gobernanza. En estos debates debe fomentarse una conciencia reflexiva sobre los papeles y los posicionamientos.

7. Diversificar los proveedores de tecnología y fomentar la propiedad pública o comunitaria de tecnologías e infraestructuras

Las tecnologías forestales suelen depender de actores y redes privados. Esto puede hacer que las iniciativas forestales inteligentes estatales y comunitarias sean vulnerables a actores de un único mercado. La propiedad pública de las tecnologías y de la infraestructura tecnológica podría volver más resilientes a los proyectos forestales inteligentes y a los departamentos estatales de medio ambiente. En ausencia de propiedad pública, los proyectos de tecnología forestal comunitarios podrían diversificar los proveedores privados de tecnologías. En última instancia, se necesitan tecnologías más dialogantes, educativas y orientadas a la comunicación para mejorar las respuestas a los cambiantes entornos forestales, y para una mayor diversidad de personas.

Imagen de película de Smart Forests que muestra a miembros de la comunidad van gujjar participando en la cartografía participativa de zonas forestales. Uttarakhand, India. Mind the Film junto con Smart Forests, 2025.

Imagen de película de Smart Forests que muestra a miembros de la comunidad van gujjar participando en la cartografía participativa de zonas forestales. Uttarakhand, India. Mind the Film junto con Smart Forests, 2025.

Imagen de película Smart Forests mostrando el área de conservación Bosque Pehuén. La Araucanía, Chile. Jennifer Gabrys junto con Smart Forests, 2023.

Imagen de película Smart Forests mostrando el área de conservación Bosque Pehuén. La Araucanía, Chile. Jennifer Gabrys junto con Smart Forests, 2023.